Una vez, en tierras lejanas, un joven fue al bosque y le dijo a su guía espiritual:
Quisiera tener riquezas sin límites, y con esa riqueza sin límites quiero ayudar y sanar al mundo. Por favor, ¿me dirás el secreto para crear esa abundancia?
Y el maestro respondió:
Hay dos diosas que habitan el corazón de cada ser humano, y todos amamos profundamente a esos seres supremos. Pero existe un secreto que tienes que saber, y yo te lo diré.
“Aunque amas a ambas diosas, debes prestar más atención a una de ellas. Es la diosa del conocimiento, y se llama Sarasvati. Persíguela, ámala, y préstale atención.
La otra, Lakshmi, es la diosa de la Abundancia. Al ver que le prestas más atención a Sarasvati, Lakshmi se pondrá muy celosa y se fijará más a ti. Te seguirá donde quieras que vayas, y nunca te abandonará. Y tendrás para siempre esa abundancia que deseas.
El conocimiento, el deseo y el espíritu tienen su fuerza. Y esa fuerza, dentro de cadaser, es la clave para crear abundancia.